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sábado, 14 de febrero de 2015

Capítulo extra: San Valentín

¡Hey, viajer@s!
Aquí os traigo el capítulo de hoy.
Me he emocionado muchísimo y me he enredado a escribir. Tanto que es más largo que cualquier otro capítulo que haya hecho hasta el momento hahaha
Por esa razón no me ha dado tiempo de escribir el capítulo 13, lo siento :(
Intentaré subirlo mañana.
¡Feliz San Valentín! \0/ [Disfrutad y no dudéis en comentar ;D]

De verdad que no me van estas cosas.
Me parecen unas cursiladas increíbles y no soy lo que se dice un moñas.
Pero tenía unas ganas tremendas de ver la cara de Gwen cuando le diera la sorpresa.
Ella no tenía idea de nada, yo me había encargado de eso. Cada vez que sugería hacer algo para celebrar el día de San Valentín yo la persuadía. Y mi actuación no fue especialmente difícil, ya que en el fondo no me gusta la idea de celebrar un día como este. Nunca lo he hecho, pero ella es… ella.
Estaba acabando de prepararlo todo cuando me llegó un mensaje.
Era de Gwen.
<<Ya sé que no te gustan estas cosas y que no tienes ganas de celebrar nada pero… ¿quieres venirte a mi casa a ver una peli? He alquilado Sweet home. Creo que es perfecta para verla un día como hoy ;-P>>
Vaya, mira que bien me viene esta oportunidad. Iba a responderle cuando me envió otro mensaje.
<<Además estaremos solos en casa. Charlotte ha salido con sus amigas, van a una fiesta de máscaras; mi madre se ha llevado a mis hermanos a un parque de atracciones, porque había una oferta especial para hoy; y mi abuela y la tía Maddy se han ido a no-recuerdo-dónde, pero tenía pinta de ser importante y… muy confidencial. Además Leslie está con tu hermano así que… No habrá interrupciones ^^ ¿Qué me dices?>>
No pude evitar sonreír ante aquel mensaje.
<<Me parece genial, estaré allí en un abrir y cerrar de ojos ;-)>>
Me guardé el móvil en el bolsillo del pantalón y me dispuse a guardarme los preparativos en el maletero. La escenita cambiaba de lugar, y ahora le daría la sorpresa en su propia casa.

Listo. Cerré el maletero y conduje lo más rápido que pude, teniendo en cuenta los límites de velocidad y la fragilidad de los preparativos.

Ding dong.
Mientras esperaba a que Gwen abriera la puerta me puse a repasar el nuevo plan que había idealizado mientras venía hacia aquí.
En un momento dado utilizaría una excusa (algo como: Perdona, tengo que ir al baño o Voy a hacer más palomitas) para salir del salón y comenzar a preparar la sorpresa en la habitación de Gwen.
La estructura de la casa era mi mejor aliada. Para ir al baño, la cocina y al exterior se iba por el mismo lado desde el salón. Subir era el mayor problema, ya que tenía que pasar por delante del salón, pero ya había pensado en todo.
¾¡Hola! ¾No me dio tiempo a abrir la boca para devolverle el saludo porqué ya se me había tirado al cuello
¾ ¡Cuidado! Oye, ¿has estado yendo al gimnasio? Tienes más fuerza que antes… ¾Dije intentando respirar con todas mis fuerzas.
¾ Lo siento ¾Respondió, soltándome. Me llevé las manos al cuello y me lo masajeé con cuidado. Ella soltó una risita y se apartó para dejarme entrar.
Me guió hasta el salón (pese a que yo sabía de sobras dónde se encontraba). Comencé a buscar algo en la sala que me diera la excusa para hacer que Gwendolyn saliera de la habitación un segundo.
Bingo.
¾ ¿Quieres deshidratarme, o qué? ¾Inquirí, arqueando una ceja¾ Ha preparado un bol a rebosar de palomitas saladas y no traes nada para beber.
Ella dirigió su mirada hacía la mesa con los ojos muy abiertos y, tras un momento, asintió y salió disparada a por algo de beber. Esa era mi oportunidad para empezar con el plan.
Me saqué el teléfono del bolsillo y preparé una alarma para que sonara al cabo de lo que me pareció un tiempo apropiado para salir a por las cosas y trasladarlas al piso de arriba sin que nada se estropeara.
Dejé el móvil bajo el sofá, procurando que no se viera a simple vista y me coloqué rápidamente dónde había despedido a Gwen.
Ella llegó en ese momento con dos latas de Coca-Cola y las dejó al lado de las palomitas.
Yo me senté en un extremo del sofá y ella, después de haber puesto en marcha la película, se sentó a mi lado.
Acabamos acurrucados. Pero eso fue más bien porqué Gwendolyn le había cogido cariño a mi útil brazo que le servía para taparse los ojos en las escenas más fuertes. Aún así me gustó estar en esa situación, con ella pidiendo a gritos mi protección.
Madre mía, eso sonaba demasiado cursi para mí.

Casi al final de la película, con unos 10 minutos de margen, decidí irme.
¾ Perdona, Gwenny, necesito ir al baño. Vuelvo enseguida.
Ella se separó un poco de mí y me miró a los ojos mientras me decía:
¾ No tardes mucho o te perderás el final de la peli.
Asentí y le guiñé un ojo mientras salía por la puerta.
Debía ser rápido ya que solo me quedaban 8 minutos.
Salí corriendo por la puerta principal, dejándola abierta para luego poder entrar de nuevo y comencé a descargar el material del maletero.
Cerré con cuidado, para no hacer mucho ruido y llevé las cosas al pasillo. Iba bien de tiempo, me sobraba un minuto.
Me asomé por la puerta sigilosamente. Gwen estaba abrazando un cojín mientras miraba a la pantalla, totalmente absorbida.
Y sonó la alarma.
Gwendolyn dio un salto en el sitio y soltó el cojín que salió disparado y aterrizó justo al lado de su refresco (unos milímetros más a la izquierda y lo habría puesto todo perdido). Gwendolyn se levantó y le dio la espalda a la puerta, buscando el origen de ese sonido.
Con mucha destreza, lo cogí todo del suelo y me lancé a las escaleras (siempre procurando no hacer ruido).
Casi se me escapa un grito de victoria cuando me encontré frente a su habitación. Pero me supe controlar.
Ahora debía prepararlo todo.
La idea era preparar una especie de picnic de interior romántico.
Saqué una manta a cuadros blanca y roja (como la de las pelis) que utilizaba con mi familia cuando mi hermano y yo éramos pequeños y salíamos a menudo porque yo no corría el riesgo de desaparecer de repente para aterrizar en vete a saber dónde y vete a saber cuándo.
La extendí en el suelo y comencé a colocar la comida encima. Nada de aquello, excepto los espaguetis, lo había cocinado yo. Todo era comida encargada.
Coloqué un candelabro dorado en el centro y encendí las tres velas. Puse dos copas en cada extremo de este último y saqué una botella de Champagne, no traje vino porqué: primero, es un cliché y, segundo, no lo soporto.
Saqué los platos y los cubiertos.
Cuando acabé de colocarlo todo me levanté y lo observé detenidamente desde la puerta.
La verdad es que me había quedado como en las películas. Había servido los espaguetis con tomate en los dos platos y había colocado a lo largo de la manta un par de platos más como una pizza barbacoa, un bistec con patatas y una ensalada César.
Los de la pizzería me habían ofrecido hacerme la pizza en forma de corazón, pero yo había rechazado amablemente la oferta. Bastante cursi era ya todo aquello.
El postre lo había dejado en la cesta, reservando lo mejor para el final.
Bajé corriendo las escaleras y aparecí por la puerta, apoyando mi hombro contra el marco de la puerta y cruzándome de brazos mientras se me dibujaba una sonrisa orgullosa y arrogante en la cara.
Gwendolyn clavó sus ojos en mí y me miró algo desconcertada por mí actitud.
¾ Ya era hora, te has perdido lo mejor. Resulta que al final… ¾Comenzó a explicarme el final de la película mientras se levantaba y guardaba el disco en la caratula.
¾ En realidad eso ahora mismo me importa más bien poco ¾La interrumpí, acercándome a ella.
¾ Vale… Oye he encontrado tu móvil bajo el sofá. Ha comenzado a sonar como loco ¾Dejó la película en la mesita y pescó mi móvil del bolsillo de sus pantalones. Extendió la mano, ofreciéndome mi chisme¾. Toma.
¾ Sí, gracias ¾Dije mientras lo recogía y me lo volvía a guardar¾. ¿Quieres que subamos a tu habitación ahora? ¾Sugerí, divertido¾ Aún nos queda tiempo, ¿verdad?
¾ Sí, claro. Además tengo algo importante que enseñarte.

Los dos subimos hacia su habitación. Yo dejé que fuera ella primero (aun que, bien mirado, eso era lo normal ya que era su casa).
Me pareció que el mundo iba a cámara lenta cuando alzó su mano para alcanzar el pomo de la puerta y abrirla.
Ahogo un grito de sorpresa al ver el interior. Sonreí satisfecho al verla petrificada.
¾ ¿Te gusta? Me ha costado mucho prepáralo todo sin que te enteraras.
¾Tú… ¿Tú has hecho todo esto? ¾Preguntó ella con las manos en la boca.
¾ No. Ha entrado tu acosador y lo ha preparado, esperando que te enamores de él y no lo denuncies ¾Respondí, rodando los ojos.
¾ Estoy tan impresionada que no voy a discutir contigo.
Sonreí nuevamente y la empujé hacia el interior.
¾Venga, come o se enfriará.
Los dos nos sentamos a cenar mientras conversábamos y nos reíamos.
Una vez que arrasamos con la comida, comencé a sacar el postre.
Una tarta de chocolate y nata decorada con fresas. Tenía una pinta increíble. A Gwendolyn le brillaron los ojos cuando vio el gran final. Digamos que la mitad de la tarta se la zampó ella solita.
¾ Todo esto es asombroso, Gideon ¾Dijo de repente Gwen. Sus ojos azules brillaban a la luz danzante de las velas¾. No me lo esperaba… Quiero decir… Tú…
¾ No digas nada, me apetecía darte una sorpresa ¾Le dediqué una sonrisa dulce mientras guardaba los restos en la cesta.
¾ Madre mía… ¾Gwendolyn suspiró, mientras se mordía el labio inferior. Aparté la mirada enseguida para no cometer una locura¾ Yo también tengo algo para ti.
Se levantó y abrió el primer cajón de su mesita de noche. Sacó una cajita negra pequeña envuelta con un lazo rojo. Me la dio mientras me observaba, sonriente.
Dentro de la cajita había un colgante con forma de diamante. Lo saqué y vi que se podía abrir. Cosa que hice enseguida. Y dentro había una foto de nosotros dos juntos, y sonriendo. Pero sonriendo de verdad, no esa sonrisa tan falsa que se hace cuando te vas a hacer una foto.
La miré apretando con fuerza el collar.
¾ Es muy bonito, Gwenny. Muchas gracias.
¾ No me las des. No es nada comparado con…
No la dejé terminar. Uní mis labios con los suyos muy suavemente. Ella soltó un sonido de sorpresa, pero luego me envolvió el cuello con sus brazos y yo la apreté más contra mí, profundizando el beso.
Puede que esas cosas no fueran para nada mi estilo.
Y puede que no fuera un moñas.
Pero adoré ese momento, porqué estaba con la persona que más amaba en este mundo.

10 comentarios:

  1. Omg me enamore definitivamente Gideon es.... Gideon!!

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  2. cada letra hace que me enamore mas de Gideon *-*
    gracias por escribir <3

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    1. Jo, como me alegra que os guste tanto :3
      Gracias a ti por leer y comentar :-*

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  3. Simplemente, fue hermoso. *w* Gideon es un tierno <3
    Escribes muy bien, sigue así ^^

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    1. Tiene sus momentos hahaha
      ¡Muchísimas gracias, de verdad!
      Besooooos ^^

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  4. muy lindo el capitulo, esta genial como siempre te superaste, me encanto. gracias.

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    1. Aww :3
      ¡Muchísimas gracias! ^^
      Me has alegrado el día hahaha
      Besoooooos

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  5. Dios esta hermoso ❤

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